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1-05-2006
Me
estoy haciendo vieja...
No
es una editorial... es una estupida reflexion. No puedo con lo que veo
y todo me parece un teatrillo.
Hubo
un tiempo en el que saludaba a las motos que pasaban sin mirar que marca
o estilo era...
Hubo
incluso unos años, que podías hablar de mecánica
o empaparte de todo lo que otros que llevaban mucho mas que tú
en moto te contaban. Mil batallas... cuando por entonces un deposito lleno,
una mochila y la canadiense era lo que se necesitaba para disfrutar.
Cuándo
hacías 1000 Km. y te bajabas de la moto doblada para poder saludar
a tus amigos... esos a los que te importaban tanto!
En
aquella etapa de mi vida, patine mil veces, caí y me levante...
pringue, hice la gilipollas escuchando a falsos dioses, encontré
mi alma gemela y la deje marchar.
Tenia
ilusión por conocer a gente que hasta ese momento eran solo palabras
en un foro motero. Hacia burradas tales como irme a Bilbao, Jaén
o a la vuelta de la esquina con tal de llenarme de vivencias. Y mi casa
era la casa de todo aquel que viniese de parte de un “amigo”.
Pero el tiempo lo puede todo, casi diez años ... mi carácter
ha cambiado para peor y desconfianza. Mi casa, ahora es un mundo al que
acceden pocos y buenos, mis Km. son cada vez mas seleccionados para ver
a la gente que realmente me merece la pena. Da igual las millas que sean,
eso sí, ahora sé a quien me encontrare al final del camino
y que asegurare mis buenos recuerdos.
Mi tiempo es oro, que no malgasto en darme a conocer como antes a tientas,
atrás quedo él; Hola, soy Amarilis! ... Realmente, mas bien
me ando escondiendo del recuerdo rodando tan lejos como pueda para poder
volar.
Las
concentraciones se convirtieron en una cita con caras y nombres, por los
que darías lo que fuese. Y fechas señaladas para escapadas
en las que coincidir con mi gente.
Y os preguntareis
él por que de esta decepción?
Es
bien fácil, me llamo Mar tengo dos motos para RODAR , no para enseñarlas...amigos
pocos pero buenos y una casa con un perro loco. Una lengua viperina y
un humor ácido de narices. Me merece la pena vivir cada segundo
de la vida con calidad sin tonterías ni rodeos. Así que
cojo de la vida lo bueno que me ofrece sin preguntarle. Y rechazo lo que
veo poco claro, sin ni tan solo dar una oportunidad, rara vez.
Y es que amigos, las cosas cambian... cuando te compras una moto que pueda
caminar y optas por hacer kms. Y llenarte de anécdotas las pagas
a buen o mal precio pero... se pagan.
Alguien
muy querido para mí, me dijo... que en su tiempo me miraba y no
me conocía... que veía a una Amarilis en su mundo moto-fantástico!
Que razón tenia aunque el no se diera cuenta de donde estaba ni
de quien era.
Los años y la experiencia hace que cada cosa encaje en su sitio
pero no podemos olvidar los malos sabores de boca, el haber pecado de
buenos o inocentes. Simplemente corres mas que ellos y con mas desconfianza.
Lo único bueno de todo esto, es que después de mas de diez
años rodando ... puedo decir que tengo amigos y enemigos de verdad...
Todo un tesoro!!!
La pregunta es... merece la pena dejar un poco la puerta abierta?
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